Una historia interesante sobre la toma de decisiones proviene de Ford Motor Company bajo la dirección de Alan Mulally, quien asumió el cargo de CEO en 2006. Ford estaba enfrentando una de sus peores crisis financieras, y la toma de decisiones efectiva era crucial para la supervivencia de la empresa.
Mulally implementó un proceso llamado "Business Plan Review", que consistía en reuniones semanales con los principales ejecutivos donde revisaban de manera transparente el progreso de cada departamento. Durante estas reuniones, cada ejecutivo tenía que presentar el estado de sus proyectos utilizando un código de colores (verde, amarillo o rojo) para indicar si todo iba bien o si había problemas.
Este sistema promovió la toma de decisiones basada en datos, colaboración y una comunicación abierta entre los líderes de la empresa. Gracias a este enfoque, Ford pudo identificar rápidamente los problemas clave y desarrollar soluciones antes de que se convirtieran en crisis. Una de las decisiones más importantes fue no aceptar el rescate financiero del gobierno en 2008, lo que ayudó a Ford a mantenerse independiente y fortalecer su reputación.
Bajo el liderazgo de Mulally y su enfoque en la toma de decisiones basadas en hechos, Ford volvió a la rentabilidad, mostrando cómo una metodología rigurosa y colaborativa puede ser clave para el éxito en tiempos de crisis.